Lengupá hace memoria

La provincia de Lengupá en Boyacá, conformada por los municipios de Berbeo, Campohermoso, Miraflores, Páez, San Eduardo y Zetaquira, se caracteriza por una topografía que realza su biodiversidad y sus paisajes que se extienden desde el páramo de Vijagual hasta límites con el departamento de Casanare.

Esta provincia ha sido golpeada por el conflicto armado en diferentes periodos y por diferentes actores armados que atentaron contra la humanidad de sus habitantes a través de ejecuciones extrajudiciales, torturas, desapariciones forzadas, desplazamientos forzados, atentados, extorsiones, amenazas, violencia sexual entre otros, los cuales rompieron el tejido social y generaron gran terror en la comunidad.

El 10 de diciembre, día internacional de los derechos humanos, la comunidad de Lengupá se encontrará a las 8.30 a.m. en el alto de La Buenavista, ubicado en el límite de los municipios de Páez y Berbeo para realizar la Quinta peregrinación a Lengupá, la cual busca enaltecer la memoria de las víctimas, generar escenarios de encuentro y reconstrucción del tejido social.

Desde la Corporación Social para la Asesoría y Capacitación Comunitaria (COSPACC), se han impulsado los actos de memoria que buscan la dignificación de las víctimas en el territorio. La memoria es de las personas y de la comunidad, tiene una dimensión colectiva de resistencia y denuncia, donde se interpela el pasado para develar las verdades y exigir justicia. Hacer memoria implica hacer verdad desde las víctimas como un derecho, contrario a asumir una verdad impuesta por la conveniencia de otros actores.

La peregrinación, como acto de memoria, es una forma de recuperar el tejido social y luchar contra el olvido, el silenciamiento y la impunidad. Es una forma simbólica en que las víctimas vencen a los victimarios toda vez que contraría los propósitos de los perpetuadores y sus intenciones de acallar y seguir atentando contra la humanidad. Es una forma en que las víctimas y la comunidad exigen verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.

Los escenarios de encuentro son útiles para comprender de la importancia de la construcción de la verdad que a su vez deje un legado en las próximas generaciones. La memoria es liberadora, transforma lo que sentimos de lo que vivimos, interroga intencionalmente el pasado y está abierta a construir. La lectura colectiva del pasado más la construcción de la memoria permanente, implica un cambio en las prácticas sociales, necesario en un país en conflicto económico, político y social.

La Corporación Social para la Asesoría y Capacitación Comunitaria (COSPACC), la Corporación para el Fomento y el Desarrollo de Lengupá Tejiendo OSC, el Centro de Investigación y Educación Popular CINEP/Programa por la paz, las comunidades de víctimas de Berbeo y Campohermoso,  invitan a participar de la Quinta peregrinación a Lengupá reconociendo que los duelos requieren rituales colectivos toda vez que la afectación es colectiva. El conflicto armado en la provincia de Lengupá dejó a familiares y a los habitantes del municipio con un dolor que se ha transformado en resistencia contra el olvido, la memoria nos enseña a ser más humanos, más solidarios.

17 años de la masacre del páramo de la Sarna

Peregrinación páramo de la Sarna 2018

El pasado 2 de diciembre como es costumbre, organizaciones sociales, comunidades y víctimas de la masacre del Páramo de la sarna se reunieron en una peregrinación para seguir construyendo tejido social y como ejercicio de memoria histórica.

Alrededor de 400 personas llegaron de diferentes lugares para participar en la peregrinación del páramo de la Sarna desde Pisba, Labranzagrande, Sogamoso y Aquitania  a las 9 de la mañana se dieron cita en el punto donde se efectuó la masacre para conmemorar el décimo sexto  año  de este fatídico evento, durante la jornada se pudo apreciar una eucaristía oficiada por “Prias?” acompañada del grupo musical “Los Inolvidables del ayer” Así como intervenciones de voceros de ASONALCA, ASOTRAVID, ANJECO,  COSPAC y el grupo de familiares de víctimas de crímenes de Estado “Vida, Memoria y Dignidad” quienes recordaron esta masacre como un hecho no aislado dentro de la política de seguridad democrática que marcó un escenario violento para las comunidades rurales más empobrecidas del país.

La masacre de La Sarna fue uno más de estos hechos violentos cometidos por paramilitares en complicidad con el Ejército Nacional, en el cual el 1 de diciembre de 2001, asesinaron a 15 pasajeros de un bus Cootracero que iba de Sogamoso a LabranzaGrande, hacia las 7:00 am uno de los pasajeros de la buseta amenazo al conductor obligándolo a frenar y atravesar el bus en la carretera, en seguida tres hombres subieron y exigieron a los pasajeros bajar del vehículo y acostarse boca abajo para después asesinarlos con armas de fuego, en este hecho dos menores y una mujer adulta mayor Sobrevivieron.

La peregrinación ha resultado ser un escenario propicio para tejer la memoria y exigir verdad, justicia, reparación y no repetición, y exigirle al Estado y las Fuerzas Militares que reconozcan su responsabilidad en este hecho.

Peregrinación conmemoración páramo de la Sarna

Extendemos la invitación a la comunidad boyacense para que acompañe el acto de peregrinación por la masacre del páramo de La Sarna el próximo Domingo 02 de diciembre en Sogamoso, salida hacia el lugar de conmemoración en la parroquia el Rosario a las 7.30 am.
No olvidamos las 15 ejecuciones extrajudiciales efectuadas el 01 de diciembre del 2001 mientras se dirigían de Sogamoso hacia Labranzagrande en un bus de la empresa Cootracero. resistimos y seguimos luchando contra la impunidad.
Invita Asociación Nacional Campesina José Antonio Galán Zorro ASONALCA, Corporación Social para la Asesoría y Capacitación Comunitaria COSPACC, Asociación Nacional de Jóvenes y Estudiantes de Colombia ANJECO, Asociación de Trabajadores por la Vida Diga ASOTRAVID y Congreso de los Pueblos Boyacá.
Apoya Centro Nacional de Memoria Histórica.

 

 

Quienes somos – Cospacc

Cos-pacc

La Corporación Social para la Asesoría y Capacitación Comunitaria, (Cos-pacc), dedica la mayor parte de sus esfuerzos a la atención, organización y acompañamiento a víctimas a causa del alto grado de violaciones a los derechos humanos que se presentan en las zonas donde trabaja, concentrándose especialmente en los departamentos de Tolima, Boyacá, Casanare, y la ciudad de Bogotá. Todo ello, sin perder de vista el objetivo principal que es la reconstrucción del tejido social y la formación permanente en la promoción y defensa de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario (DIH).

Historia

A finales de la década de 1990, el movimiento campesino reunido en la Asociación Departamental de Usuarios Campesinos de Casanare (Aduc) fue exterminado por las fuerzas militares, organismos de seguridad del Estado y grupos paramilitares[1]. En 2002, algunos de sus miembros sobrevivientes crearon la organización Cos-pacc, luego de varios debates frente a la necesidad de reconstruir las organizaciones sociales de la región y frente al tema de la violación sistemática de los derechos humanos en el piedemonte llanero, es decir, entre los departamentos de Boyacá y Casanare.

Trabajo

Cos-pacc desarrolla sus actividades en regiones donde la situación, tanto ambiental como social, es supremamente grave. Acompaña y asesora en materia jurídica a víctimas de violaciones de derechos humanos. Además, documenta y denuncia, en coordinación con la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos (Fcspp) y la Corporación Claretiana Normán Pérez Bello, casos de daños ambientales, de violaciones de derechos humanos o del derecho internacional humanitario (DIH) y de lesa humanidad, en particular, ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas. Las organizaciones presentan conjuntamente quejas disciplinarias, denuncias públicas y penales, entre las cuales se destaca la que interpusieron contra la Brigada XVI por varios casos de ejecuciones extrajudiciales en el departamento de Casanare[2].

Para informar y sensibilizar sobre estas violaciones de derechos humanos, una parte muy importante del trabajo de Cos-pacc es la publicación de informes, investigaciones y video documentales elaborados en los contextos de las comunidades con las que trabajan.

Participación en plataformas e iniciativas de paz y derechos humanos

Cos-pacc forma parte de varias plataformas y redes de derechos humanos como la Coordinación Colombia, Europa y Estados Unidos (Cceeu), la red del banco de datos del Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep) y el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice). Además, participa de forma activa en el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Multinacionales y forma parte del Congreso de los Pueblos y, desde este trabajo, participa en la subcomisión de garantías y derechos humanos de la Cumbre Nacional Agraria[3].

Enfoque regional de Cos-pacc

La entrada de empresas multinacionales a finales de los años 1980, sobre todo empresas petroleras[4], en Casanare, Tolima y Boyacá, (regiones donde actualmente trabaja Cos-pacc), ha producido un gran impacto negativo en las comunidades, no sólo en su medio ambiente, sino de su entorno social, tras violaciones sistemáticas de sus derechos.

Casanare

Es la región donde Cos-pacc desempeña la mayor parte de su trabajo. Allí la organización acompaña procesos organizativos de casi todos los sectores y ha establecido un equipo de derechos humanos para poder realizar el trabajo en terreno con mayor presencia. Este equipo está compuesto por delegados del sector campesino a través de la Asociación Nacional Campesina José Antonio Galán Zorro, la Asociación Nacional, la organización Regional Indígena de Casanare (Oric) y el sector juvenil estudiantil (agrupado en la Asociación Casanareña de Jóvenes y Estudiantes, Ajocare), quienes desarrollan una agenda en coordinación con la Fundación Jurídica Javier Barriga Verger (Funjab).

Casanare en ruta

En 2014, se realizó en el municipio de Trinidad (Casanare) una audiencia pública, convocada por políticos, organizaciones sociales y defensores de derechos humanos, y coordinada por Cos-pacc, bajo el lema “El impacto ambiental y de derechos humanos de la política minero energética en el piedemonte llanero”. En palabras de Fabián Laverde, miembro de Cosp-acc, se trata de “un espacio importante y sin antecedentes para las comunidades casanareñas, quienes fueron las que realizaron las denuncias por las que se consideran víctimas, teniendo en cuenta que pertenecen a procesos organizativos.

También fue un espacio para recalcar la directa responsabilidad del Estado ya que es el que permite u omite las responsabilidades de las empresas petroleras. Las denuncias hechas por las comunidades fueron llevadas ante el Congreso”[5] donde se hizo seguimiento y a finales de 2015 hubo un debate sobre política de seguridad para el sector minero-energético en el cual el senador Iván Cepeda Castro denunció la existencia de convenios entre unidades militares y empresas mineras, de hidrocarburos e hidroeléctricas; “Convenios que cuentan con el mayor número de casos de ejecuciones extrajudiciales”, según comentó el político[6].

Cabe resaltar que las investigaciones realizadas por Cos-pacc sobre los daños ambientales producidos por algunas multinacionales han generado tensiones y oposición de parte de las empresas y entidades públicas frente a la organización[7].

Cos-pacc