{"id":317,"date":"2019-06-13T18:24:46","date_gmt":"2019-06-13T18:24:46","guid":{"rendered":"https:\/\/cospacc.org\/?p=317"},"modified":"2019-06-13T18:24:46","modified_gmt":"2019-06-13T18:24:46","slug":"la-verdad-de-lengupa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cospacc.org\/?p=317","title":{"rendered":"La verdad de Lengup\u00e1"},"content":{"rendered":"\n<p><em>La desaparici\u00f3n forzada y otras caras del conflicto se vivieron entre los paisajes profundos y las gentes humildes de Lengup\u00e1: seis municipios de Boyac\u00e1 en la frontera con Casanare donde tambi\u00e9n reclaman por la verdad y la b\u00fasqueda de sus seres amados.&nbsp;<\/em><strong><em>PeriodismodeVerdad.com<\/em><\/strong><em>&nbsp;se acerca a las verdades ocultas de un territorio hermoso y poco nombrado en el relato nacional de la guerra y la paz.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/cospacc.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/5-lengupa-3-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-318\" srcset=\"https:\/\/cospacc.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/5-lengupa-3-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/cospacc.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/5-lengupa-3-300x225.jpg 300w, https:\/\/cospacc.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/5-lengupa-3-768x576.jpg 768w, https:\/\/cospacc.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/5-lengupa-3.jpg 1032w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Lengup\u00e1 es una provincia en Boyac\u00e1 que acoge seis municipios: Berbeo, Miraflores, P\u00e1ez, Campo Hermoso, Zetaquir\u00e1 y San Eduardo. Sus monta\u00f1as, valles y abismos la hacen hermosa y aterradora al mismo tiempo. Aqu\u00ed, donde la naturaleza es diversa y rica, todas las formas de la violencia se dieron cita. Actores armados de distintas caracter\u00edsticas y corrientes se encontraron en esta regi\u00f3n y resquebrajaron el tejido social y la confianza para imponer sus leyes de dolor, silencio y muerte. Hoy la abundante flora inunda con su aroma el paisaje a la vez que sus precipicios dibujan un escenario perfecto contra el olvido de aquellos que arras\u00f3 la violencia y les oblig\u00f3 a perecer a merced de las aves rapaces al fondo de los abismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la frontera con el Casanare en la cordillera oriental. En Lengup\u00e1, como en muchas tierras de Colombia, la historia se ha llenado de violencia. Gracias a las comunidades, a la fortaleza de las v\u00edctimas y el acompa\u00f1amiento de organizaciones tambi\u00e9n se han escrito d\u00edas y a\u00f1os de luchas sociales, las comunidades han buscado la verdad y los desaparecidos que la violencia le arrebat\u00f3 a esta hermosa tierra. &nbsp;Sin embargo, a excepci\u00f3n de Puerto Boyac\u00e1, Boyac\u00e1 ha sido casi invisible en el mapa de la desaparici\u00f3n forzada en el pa\u00eds. Y a pesar de vivir las violencias y la guerra a la par con el resto de Colombia, poco ha resonado esta provincia en el historial del conflicto. Por eso el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparaci\u00f3n y No Repetici\u00f3n tiene desaf\u00edos especiales en esa regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.periodismodeverdad.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/foto2edita.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-388\"\/><figcaption><br>Acto central de Peregrinaci\u00f3n a Lengup\u00e1 \u2013 Diciembre de 2018<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La semilla que ya han sembrado organizaciones y v\u00edctimas empez\u00f3 a ser abonada por la Comisi\u00f3n de la Verdad y la Unidad de B\u00fasqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD). A inicios de mayo, la comunidad se reuni\u00f3 en Tunja con delegados de estos mecanismos para conversar sobre la apuesta del Sistema y trazar una ruta sobre la cual empezar. Boyac\u00e1 result\u00f3 ubicada en la regi\u00f3n Centro Andina de la Comisi\u00f3n de la Verdad, junto a Tolima y Huila.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el Registro \u00danico de V\u00edctimas, unas 33 mil personas se registraron como v\u00edctimas de diversos tipos en Boyac\u00e1, pero no se consolidan a\u00fan cifras de casos de desaparici\u00f3n forzada. Las familias, por ejemplo, reclaman por el paradero de unas 2 mil personas seg\u00fan el plant\u00f3n realizado en 2018. \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1n 2216 desaparecidos en Boyac\u00e1?\u201d, dec\u00eda la Corporaci\u00f3n Zoscua. Sin embargo, la Unidad de V\u00edctimas habla de 522 v\u00edctimas directas y 1374 familiares de desaparecidos siendo los municipios con m\u00e1s casos Puerto Boyac\u00e1 (213), Otanche (28), Miraflores (24), Muzo (23) y San Luis de Gaceno (22).<br><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desaparici\u00f3n y muerte<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Particularmente en Lengup\u00e1 se desconoce el n\u00famero. Solo algunos est\u00e1n documentados ya que el miedo a\u00fan prevalece y se convive con organizaciones ilegales. Entre ellos est\u00e1 el caso del campesino Jos\u00e9 Germ\u00e1n Salamanca de 43 a\u00f1os de edad, desaparecido por las Autodefensas Campesinas de Casanare (ACC). Lo sacaron &nbsp;de su casa de habitaci\u00f3n en la vereda Guanat\u00e1, municipio Zetaquir\u00e1, hacia las 8 de la noche el 23 de octubre del a\u00f1o 2000. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1? \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con el campesino que labraba la tierra y con su yunta de bueyes les araba las tierras a sus vecinos? \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con el l\u00edder de la junta de acci\u00f3n comunal? Esta y muchas m\u00e1s son las verdades que Lengup\u00e1 reclama.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.periodismodeverdad.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/lengupa-2-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-381\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cLa familia ya estaba durmiendo cuando llegaron siete hombres y le dijeron a Jos\u00e9 que ten\u00eda que irse con ellos, que al otro d\u00eda regresaba. Jos\u00e9 no sospech\u00f3 nada, se visti\u00f3 y se fue con ellos y nunca m\u00e1s se volvi\u00f3 a saber de \u00e9l\u201d, relata su esposa quien luego de un mes de desaparecido hizo la denuncia ante la Fiscal\u00eda de Miraflores. Durante los a\u00f1os siguientes la citaron a declaraciones. En agosto de 2014 el personero de Zetaquir\u00e1 le inform\u00f3 a la familia que el caso se hab\u00eda cerrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n la familia de Carlos Ovalle Gordillo espera justicia. \u201cA mi padre lo ejecutaron las Autodefensas del Casanare un 26 de febrero del 2002 en su finca de la vereda Chapac\u00eda, donde tambi\u00e9n pretend\u00edan atentar contra mi madre Mar\u00eda Elvira D\u00edaz y declararon objetivo militar a toda la familia Ovalle Diaz\u201d, le cuenta a&nbsp;<strong>PeriodismodeVerdad.com<\/strong>&nbsp;Miguel Ovalle, hijo de Carlos y v\u00edctima de la persecuci\u00f3n y el desplazamiento forzado junto a toda su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMi padre era un hombre de car\u00e1cter fuerte y arraigado a su tierra que tras varios intentos de los paramilitares para asesinarlo, se manten\u00eda en este lugar ya que \u00e9l dec\u00eda que \u00e9l era un hombre que no le hab\u00eda hecho mal a nadie. Para nosotros fue muy dif\u00edcil aceptar su muerte y a esto se le suma que en su velorio la Defensor\u00eda del Pueblo de Tunja &nbsp;abord\u00f3 a mi mam\u00e1 y le indic\u00f3 que era necesario que abandon\u00e1ramos el pueblo; de ah\u00ed salimos para Bogot\u00e1 y luego del atentado contra mi hermano el 28 de agosto del 2001 que para la \u00e9poca se desempe\u00f1aba como Personero municipal\u201d, recuerda Miguel hasta rememorar su exilio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cIniciamos tr\u00e1mites para salir del pa\u00eds. Aplicamos para varios pa\u00edses pero terminamos en Canad\u00e1; all\u00ed estuvimos por dos a\u00f1os. Bueno, el \u00fanico que regres\u00f3 al pueblo fui yo en el 2004. Pero ya no tengo a mi mam\u00e1, ac\u00e1 no tengo a mi hermano, no tengo a mi pap\u00e1. Tengo a mis dos hijas que ya crecieron, pero no tengo a mis otros seres queridos\u201d<em>,<\/em>&nbsp;relata Miguel desde su finca<em>.&nbsp;<\/em>El joven sigue labrando la tierra y en la actualidad participa en la recopilaci\u00f3n de memorias en busca de la reconstrucci\u00f3n y sanaci\u00f3n de su entorno. Su hermano Nelson, entre tanto, sigue en la defensa de los derechos humanos.<br><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La historia de la guerra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.periodismodeverdad.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/lngupa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-383\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Todo empez\u00f3 a inicios del siglo XX. Esta historia reciente de violencias en Lengup\u00e1 se divide en dos periodos con tres olas. El primero comenz\u00f3 con la posesi\u00f3n de Mariano Ospina como Presidente de Colombia en 1946 hasta 1950 y la configuraci\u00f3n del poder pol\u00edtico entre el partido Conservador y el Liberal. Lengup\u00e1 tambi\u00e9n vivi\u00f3 el terror bipartidista.<\/p>\n\n\n\n<p>A mediados de los 80 &nbsp;y principios de los 90 comenz\u00f3 a gestarse la segunda ola de violencia tras la llegada de Ecopetrol en la regi\u00f3n, al mismo tiempo que se levant\u00f3 el Batall\u00f3n Energ\u00e9tico Pr\u00f3cer Jos\u00e9 Mar\u00eda Carbonell para custodiar las inversiones petroleras de acciones subversivas de guerrillas y otros grupos ilegales que ya hac\u00edan presencia en el territorio.<\/p>\n\n\n\n<p>La oferta inesperada de trabajo industrial transform\u00f3 la econom\u00eda local, atrayendo mano de obra externa que precariz\u00f3 el trabajo y redujo considerablemente la labor agraria. Estas condiciones motivaron diversas manifestaciones de inconformismo en la clase popular, permitiendo la conformaci\u00f3n de organizaciones sindicales y pol\u00edticas de izquierda, que fueron exterminadas violentamente, bajo el pretexto de la guerra contrainsurgente y en complicidad con los paramilitares, quienes se encontraban en la zona garantizando la seguridad del corredor cocalero entre los Llanos orientales y el centro del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con documentaci\u00f3n y relatos locales, durante esta etapa de conflicto los paramilitares reclutaron j\u00f3venes, hicieron labores de patrullaje, cometieron asesinatos selectivos e infiltraron las instituciones locales del Gobierno. El Alto de Buenavista &nbsp;-vereda C\u00e1paga, municipio de P\u00e1ez- fue testigo silencioso de las masacres; hasta este abismo hermoso e imponente llegaban hombres armados y civiles a quienes les hac\u00edan pelear hasta la muerte o, simplemente, les arrojaban al vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.periodismodeverdad.com\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Foto1edita.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-385\"\/><figcaption><br>Caminata hacia el Alto de Buenavista<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Mientras este entramado sociopol\u00edtico violento se manifestaba en la regi\u00f3n, lleg\u00f3 la tercera ola de violencia que inici\u00f3 con la Ley de Justicia y Paz en 2005, mediante la cual las Autodefensas Unidas de Colombia se desmovilizaron. Las Autodefensas de Colombia (ACC), sin embargo, no entraron en ese proceso e inici\u00f3 una lucha cada vez m\u00e1s aguda por mantener el poder territorial. De acuerdo con Fernando Ortiz en&nbsp;<em>Hilando Voces<\/em>, publicaci\u00f3n del programa de paz del CINEP, \u00e9l mismo fue reclutado por paramilitares para hacer parte de sus filas y recuerda escucharles hablando de la posibilidad que ten\u00edan de legalizar su accionar una vez \u00c1lvaro Uribe V\u00e9lez llegara a la presidencia. Su reclusi\u00f3n fue motivada por uno de sus compa\u00f1eros de colegio, quien hac\u00eda parte de la red de informantes y colaboradores de los \u201cparas\u201d en la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy se hace un esfuerzo por desenterrar la verdad de la que poco se conoce. Hay quienes se han dedicado a contar la historia desde la voz de las v\u00edctimas y se encuentran ahora buscando estrategias para romper el silencio, para no caer en la re victimizaci\u00f3n de comunidades a las que les han desgarrado el alma y que les sigue doliendo recordar sus casos. Tambi\u00e9n defensoras y defensores de la vida construyen a cada paso elementos de confianza que permitan entender qu\u00e9 pas\u00f3 en Lengup\u00e1, por qu\u00e9 se ha instalado all\u00e1 tantas veces la violencia y c\u00f3mo enmendar errores del pasado para evitar que de nuevo se ubique el terror.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero muchos a\u00fan no se atreven a hablar. Entregar testimonios para avanzar en la construcci\u00f3n de la memoria de Lengup\u00e1 ha generado incluso discrepancias; los responsables no fueron solo los ilegales sino el Ej\u00e9rcito nacional y la similitud de uniformes no permit\u00edan la plena identificaci\u00f3n. A eso se suma que, en ocasiones, miembros del Ej\u00e9rcito y paramilitares se hac\u00edan pasar &nbsp;por guerrilleros. Pese a todo hay voces y luchas como la de Miguel Ovalle quien se escucha de nuevo en las calles de su pueblo y retumba en los ca\u00f1ones de la exuberante provincia de Lengup\u00e1 como una grito de valor y dignidad: \u201cUno se acostumbra a sobrevivir; lo m\u00e1s importante es que ya no tengo rencor\u201d, dice desde su para\u00edso.&nbsp;<br><\/p>\n\n\n\n<p><em>Texto: Am\u00e9rica Leguizam\u00f3n. Fotos Cortes\u00eda Jennifer Camargo \u2013&nbsp;<strong>Trochando Sin Fronteras<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La desaparici\u00f3n forzada y otras caras del conflicto se vivieron entre los paisajes profundos y las gentes humildes de Lengup\u00e1:<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[15],"tags":[14,24,40],"class_list":["post-317","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-derechos-humanos","tag-ddhh","tag-lengupa","tag-memoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cospacc.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/317","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cospacc.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cospacc.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cospacc.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cospacc.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=317"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cospacc.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/317\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":321,"href":"https:\/\/cospacc.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/317\/revisions\/321"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cospacc.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cospacc.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cospacc.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}