PORE, RECHAZO Y OLVIDO Por: Edwin Jiménez Rodríguez – COSPACC Pore.


El municipio de Pore, en el departamento de Casanare, es un pueblo lleno de historia. 

En este municipio existe una comunidad que ha conformado un asentamiento humano llamado “Mi Nuevo Porvenir” ubicado en la vereda Bocas de Pore, kilómetro 1 y 2 vía Trinidad y por el oriente la vía Vijagual.

Desde a mediados del 2003 este terreno se ha venido ocupando por parte de familias desplazadas, víctimas del conflicto armado, personas en condición de discapacidad, madres cabezas de hogar, adultos mayores, niños, niñas y en general personas en condiciones vulnerables. Este predio en el transcurso del año 2003 al 2010 nunca tuvo inconveniente con la administración o persona alguna. Este terreno hacia parte de un predio de mayor extensión denominado HATO CHAPARRITO desde más de 30 años atrás. Luego quedaron varias hectáreas sin titular, eran fundos y sabanas comunales baldías donde cualquier persona pastaba su ganado y se asentaba un lote de terreno rural. En si no era de nadie.

Desde el 2011 hasta la fecha se ha venido llevando una lucha continua con las administraciones anteriores, quienes han querido hacer ver a esta comunidad “como los malos del paseo”. Han discriminado a esta población mostrando, desprecio y actitudes egoístas frente a la gente que allí vive.

Los mandatarios han venido oprimiendo el asentamiento de diferentes maneras por medio de desalojos, desarraigo de cultivos y estigmatización, un ejemplo de ello ha sido la negación al servicio de transporte escolar a muchos niños y niñas. También se han opuesto a que esta comunidad tenga acceso a servicios públicos y han mirado con desprecio a ante las exigencias de nuestros derechos.

El 20 de octubre del 2015 la comunidad decide pedir acompañamiento a las organizaciones sociales como COSPACC, la Asociación Campesina José Antonio Galán Zorro ASONALCA y la Asociación de Mujeres Unidas por Casanare ASMUC, para así evitar la expulsión de los territorios pero la lucha siempre sigue y el rechazo hacia esta comunidad, cuando lo su único objetivo es cultivar y mantener alimento para su familia.

En el transcurso de este año que enfrentamos la pandemia del COVID-19 se han visto en el olvido por parte de la alcaldía municipal donde no han brindado ninguna clase de ayuda humanitaria para este asentamiento humano Mi Nuevo Porvenir, por el contrario, han querido quitar el mínimo vital de agua,  este líquido preciado para la supervivencia que es la mitad de la vida del ser humano.

Se han interpuestos tutelas que han fallado a favor de la comunidad, donde se han ordenado que se provea de agua continua y accesible para este asentamiento y solamente han puesto puntos no muy accesibles para la comunidad teniendo en cuenta que hay familias que se encuentran a 300 y hasta 600 metros de distancia de los dichos puntos. La empresa de acueducto y alcantarillado Aguas de Pore se niega a dar una ayuda completa y efectiva a la problemática pero no han tenido en cuenta que estamos en una crisis mundial lo cual impide el desarrollo de la economía para comprar los materiales necesarios y obtener el servicio.

Siendo personas vulnerables, la alcaldía municipal en cabeza de Cristina Guarnizo Tibaduiza, no ha tenido voluntad si quiera de escuchar la problemática, necesidades y exigencias para así llegar a algún acuerdo. A pesar de todas las peticiones que se le han hecho por parte de la comunidad solo nos miran con rechazo y olvido.

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